No es el hombre…

no es el hombre

No es el hombre
que persigo
el alud galopante
y temerario,
ni lo es en su ocaso
el enemigo
de amasados rencores
y delitos.

No es aún el que
devuelven
los espejos más claros
y más nítidos,
ni lo es quien se maravilla
de colgantes y vestidos.

No es el hombre que
trasplanta el fruto
de lo dormido,
ni el que agasajado
canta
el canto de su delirio.

No es la estrella
que levantan
fuertes y airosos gritos
de cobardes hombres que se
entregan
a manos de asesinos.

No son hombres que
despiertan
al alba con sus cuchillos
y miran de frente a la
tierra
preñada toda
de hijos.

No son los hombres
que temen a
la muerte y al sacrificio,
ni a los que el miedo
paraliza
en sus cuerpos sometidos.

No son los hombres de hoy,
-ni de ayer fueron tampoco-
son los hombres que mañana
andarán con paso firme
sobre las viejas pisadas.

Isidoro Irroca