El maltratador

el maltratador

Ardió en sus ojos la vil cobardía

del que encuentra en su fuerza la ventaja

que levanta su mano y la navaja

a quien dijo que siempre la querría.

 

Carece de la entereza y la hombría

cuando al cuerpo y al alma los ultraja

cuando asesina, violenta o desgaja

a las víctimas de su tiranía.

 

Exhibe la criminal arrogancia

cuando, firme en su torpeza e ignorancia,

arremete con odio en su violencia

 

tan infame, débil y acomplejado,

tan abyecto, indigno y desdichado

que en su falta no cabe la inocencia.

Isidoro Irroca

Sonetos Sociales