Alguna vez

Alguna vez

Quién no se ha mirado, alguna vez, en el espejo de la soledad y se ha contemplado desnudo de disimulos, perdido en las esquinas de la realidad, habitando gestos ajenos o vagando por los caminos del silencio; quién no ha deseado, alguna vez, ver el final del camino antes de dar el primer paso, o emborracharse de sueños o abrazar al cielo en su infinitud de noche; quién no ha querido, en alguna ocasión, olvidarse del nombre y de la piel, unirse en el grito, subir por los esqueletos de las sombras y cerrar los ojos hasta perderse en la oscuridad del vacío; quién, aunque solo sea por una vez, no ha deseado desprenderse de los días, sentir la humedad del aliento y su calor de besos ocultos; quién, aunque solo sea por excepción, no ha intentado ahogarse en la tristeza de un vaso y asomarse al abismo de la perdición; quién, sin jugarse nada, no ha lanzado una blasfemia y ha cerrado su mano para amenazar a un cielo eterno… Alguna vez todos hemos querido ser otros y no hemos reconocido que, al que siempre teníamos al lado, llevaba nuestro propio nombre.

Isidoro Irroca

Reflexiones

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